LA ENERGÍA DE
* LA ENVIDIA *

APRENDIENDO DE LA ENVIDIA

El primer instante de la envidia es un dolor agudo
ante un contraste que nos remite a
a nuestros deseos insatisfechos.
 si aprendemos a utilizar esa señal, descubriremos
 la riqueza potencial de la envidia y
no surgirá la necesidad
de destruir los logros del otro

 

 

La envidia es una de las emociones socialmente más des-
calificadas, al punto de que decirle a alguien «¡envidioso!»
se ha convertido en una forma de insulto humillante. Por
esta razón, cuando sentimos envidia, a menudo tratamos de
ocultarla como si se tratara de algo vergonzante. Toda esta
atmósfera desacreditadora hace más difícil aún la posibili-
dad de comprender la complejidad de esta emoción y la ri-
queza potencial que alberga.

 

Tipo de Personalidad Cuatro

Clown
© nuai.org

Personas que viven principalmente en su imaginación y sentimientos. Pueden ser artísticos, vinculados e inspiradores o quejumbrosos, elitistas y negativos.

Al igual que los Unos, los Cuatros comparan la realidad con aquello que podría ser. Pero, mientras los Unos tienden a buscar su imperfección e intentan corregir lo que está equivocado, los Cuatros a menudo se tuercen fuera de la realidad y viven en sus imaginaciones, sentimientos y humores.

Junto a los Dos y los Tres, los Cuatros gravitan entre la vanidad y la confusión de imagen pero paradójicamente pueden expresarlo . Los Cuatros en mayor medida se identifican con una imagen de ser defectuosos, sobre todo si esto les confiere una calidad de originalidad o especial singularidad. Un Cuatro fuerza, por ejemplo, lamenta su incapacidad para tener éxito en el mundo cotidiano, pero esta queja podría llevar una calidad sutil de presunción. Los Cuatro podrían tener una auto-imagen que es románticamente trágica pero al mismo tiempo elitista.

Los Cuatros sanos tienden a ser idealistas, tener buen gusto y son grandes apreciadores de la belleza. Filtran la realidad a través de una subjetividad rica, sutil y son muy buenos con el pensamiento metafórico, la capacidad de generar conexiones entre hechos y acontecimientos no relacionados. La tendencia Cuatro de ver las cosas simbólicamente se refuerza por su intensidad emocional. Esto crea materia prima artística que pugna por tomar forma. La auto-expresión y la búsqueda del conocimiento de sí mismo son las prioridades más elevadas para las personas con este estilo.

Amazon Rainbow
© C.S. Walkingheart

Los Cuatros practican naturalmente la sinestesia, una mezcla crónica de sensaciones que los conducen a intensas reacciones multiniveles. Un Cuatro ingresando a una nueva situación podría ver algo que dispara una imagen mental que, a su vez, evoca un sentimiento que le recuerda entonces una canción; que activa más imágenes que despiertan más olores, sabores, sentimientos y así sucesivamente. Los humores y sentimientos del Cuatro pueden correr juntos como una acuarela bajo la lluvia, produciendo una calidoscópica mezcla de impresiones en reacción a los eventos inclusive más insignificantes.

Los Cuatros valoran la estética de la belleza lo mismo que se armonizan con la naturaleza trágica de la existencia. Cuando sanos, las personas con este estilo trabajan para transmutar el dolor de la vida en algo significativo, a través del trabajo creativo en todas sus expresiones. Los Cuatros son diestros en articular la experiencia subjetiva y pueden ser finos maestros o psicoterapeutas. También pueden ser amigos empáticos de los malos tiempos, capaces de entender los dilemas de otros y sobre todo dispuestos a escuchar al dolor de un amigo.

Debido a la fuerza de sus
imaginaciones emocionales, las personas con este estilo a menudo son descritas como artísticas. Muchos de los más grandes artistas del mundo han sido Cuatros y, casi todas las personas con este estilo necesitan encontrar salidas creativas. Los Cuatros trabajan en todo tipo de actividades, pero, siempre que pueden, intentan hacer su trabajo creativamente interesante. La riqueza sensitiva del Cuatro es como la materia prima de la creatividad. Los Cuatros sanos encuentran salidas creativas que les permiten expresar su intensa vida interna.

Cuando los Cuatros son menos sanos, comienzan a enfocarse en lo que no está disponible o que falta en sus vidas. Pueden volverse negativos y críticos, encontrándose incompletos con lo que tienen, viendo en lo presente principalmente la miseria. Se vuelven introvertidos y usan su imaginación para idealizar otros tiempos y lugares. Puede vivir en el pasado, el futuro —o cualquier lugar que parezca más atractivo que aquí y ahora. Los Cuatros tienden a envidiar cualquier cosa que no tienen, encarnando el dicho "el pasto siempre es más verde del otro lado."

La necesidad por ser vistos como alguien especial y único puede también volverse más neuróticamente pronunciada. Los Cuatros pueden parecer muy en contacto con sus sentimientos, pero, cuando enfermos, traducen su sentir auténtico en el melodrama. Pueden estar llenos de lamento y nostalgia, exigiendo reconocimiento a la vez que rechazan todo lo bueno que reciben de sus amistades. Podrían también crecer competitivos y rencorosos, incapaces para disfrutar sus propios éxitos sin desligarse de los logros ajenos.

Envidia
© AdVersus

Los Cuatros enfermos pueden estar malhumorados o extremadamente sensibles actuando al margen de las reglas cotidianas. Sostenidos por su sentido de originalidad defectuosa, podrían permitirse actuar incorrectamente, ser egoístas o irresponsables. Pueden negarse a tratar con lo mundano y lo ordinario, inconscientemente razonando que de cualquier forma no son de este mundo. Los Cuatros en esta fase se inclinan a sentirse culpables, avergonzados, melancólicos, celosos e indignos.

Los Cuatros profundamente enfermos puede habitar un penetrante mundo de tormento. Pueden ser abiertamente
masoquistas y extravagantes en su auto-desvaloración. Las vidas de artistas espectacularmente autodestructivos a menudo reflejan este tipo de guión. En esta fase un Cuatro podría alienarse inalcanzablemente. Heridos por un sentido profundo de desesperación, pueden hundirse en su auto-aborrecimiento mórbido o deprimirse suicidamente. Ven su singularidad en condiciones completamente negativas y se destierran en un tipo de exilio. El deseo de castigarse a sí mismos y a los demás es fuerte y decidido.

Centro: Sentimiento
Pasión: Envidia
Fijación: Melancolía
Visión de sí mismo: "Yo diferente"
Estructura de temor (lo que evita): Ordinariez
Estructura de deseo: Sentirse especial
Trampa o justificación: Autenticidad
Otros descriptores: Autoimagen pobre, concentración en el sufrimiento, necesidad de conmover, prodigalidad, emocionalidad, masoquismo, dependencia, arrogancia competitiva, refinamiento, intereses artísticos, fuerte superego.

 

Tomado de www.personarte.com

**** RECURSOS TERAPÉUTICOS ****

Investigar las creencias que provocan la envidia y chequear su veracidad-los tres asuntos

El rumbo que toma la vida de los otros no tiene porque ser el tuyo

Envidia y chamanismo

INDAGACIÓN PERSONAL

a)   Es casi inevitable que la vida lo coloque repetidamente en situaciones en las que experimente un contraste muy doloroso.

b)   Cuando sienta ese dolor observe cuál es el deseo particular
no satisfecho con el cual se ha puesto abruptamente en
contacto.

c)    Una vez que lo haya descubierto, estará en mejores condiciones de comprender y legitimar la cuota de dolor quesiente. En cada situación verá si es adecuado o no compartir esa vivencia.

d)   Después de que el acontecimiento haya pasado, y ya como
tarea personal de usted con usted mismo, te propongo que
trate de descubrir qué piensa acerca de por qué no ha lo-
grado realizar ese deseo particular
. Esta el ejemplo
de Eva ( que cuando su amiga le comunico que había encontrado novio, le sentó muy mal y le comunico que tuviera cuidado con "esos amores a primera vista...") ella puede pensar: «No estoy enamorada, tal vez
porque aún no ha llegado mi momento... pero yo estoy en condiciones de vivir una situación así, de modo que cuando se presente siento que podré lograrlo...» O puede pensar: «No estoy enamorada porque como mujer soy una inútil, ningún hombre que valga la pena se va a interesar en
mí... Mejor me olvido de estos deseos...»

Cuando descubra la opinión que tiene acerca de por qué no ha logrado lo que desea podrá reconocer la enorme significación que tiene dicha opinión interior.

En el ejemplo de Eva, la carencia es la misma, pero una opinión interior esperanzada, basada en recursos psicológicos reales, ayuda a disminuir y hacer más soportable el dolor.


 

Cuando, en cambio, la autoevaluación es descalificadora, esa
actitud es la que multiplica hasta el infinito el dolor del contraste.

e)    Si usted piensa que no ha realizado lo que desea porque usted «no sirve», el tema central entonces es comprender y resolver esa conclusión sobre usted mismo. La envidia ha sido el camino que lo ha conducido a la situación en que se encuentra y ahora pasa a un lejano segundo plano. Ha cumplido su función (es justo agradecérselo) y la tarea psicológica continúa en otro terreno.

f)    Cuando ha llegado a este punto ya puede comprender vivencialmente que el primer instante de la envidia es ese agudo dolor ante un contraste, que cumple la función de señal que lo remite a explorar sus deseos insatisfechos y los recursos psicológicos con que cuenta para alcanzarlos.

g) Si puede realizar esa tarea interior tantas veces como sea necesario y se siente enriquecido por ese aprendizaje, no necesitará destruir los logros del otro para equilibrar el contraste.

h) Puede ocurrir también que lo que se active sea un deseo que ya no puede realizar: «Deseo ser campeón de tenis y tengo más de cincuenta años...», etc. En esta clase de situaciones lo que permite disminuir el dolor del contraste es la memoria de los logros efectivamente disfrutados y la posi-
bilidad de encontrar los deseos accesibles a la circunstancia actual y los recursos psicológicos que necesita desarrollar para alcanzarlos.

Esto es lo que permite incluir ese deseo particular dentro de la cuota de deseos que admitimos no realizar.


 

TRATAMIENTO FISIOLÓGICO TAOÍSTA
 DEL ÓRGANO MÁS AFECTADO POR LA ENVIDIA
 Y LA IRA ( EL HÍGADO)

TIPO DE PERSONALIDAD (Eneatipo) CUATRO

“Pobre de mí"

EL ESTETA, EL ARTISTA o EL AUTOR o EL INDIVIDUALISTA o EL ÁRBITRO DE LA ELEGANCIA o EL CREADOR o EL ROMÁNTICO o EL ENTENDIDO: “EL ESPECIAL”

 

"... Luvina es un lugar muy triste... Yo diría que es el lugar donde anida la tristeza. Donde no se conoce la sonrisa, como si a toda la gente se le hubiera entablado la cara. Y usted, si quiere, puede ver esa tristeza a la hora que quiera. El aire que allí sopla la resuelve, pero no se la lleva nunca. Está allí como si allí hubiera nacido. Y hasta se puede probar y sentir, porque está siempre encima de uno, apretada contra uno, y porque es oprimente como una gran cataplasma sobre la viva carne del corazón..."

Juan Rulfo

 

 

“Melancolía es la alegría de la tristeza”

 ”Melancolía es la envidia vuelta pasión”

 

“Soy una persona sensible e intuitiva”

 “Soy diferente a los demás y siento que de verdad no encajo”

 

Soñador incansable, el presente se le escapa como agua entre los dedos... entre las remembranzas de hechos pasados y los sueños e idealizaciones del futuro.

POSIBLES ORÍGENES

No se identificaron ni con su madre -figura de afecto- ni con su padre -figura de autoridad- y les faltaron modelos de roles positivos. Por ello se volcaron hacia sus sentimientos e imaginación como principales fuentes de información acerca de sí mismos y construir así su identidad. Se sintieron abandonados o sintieron tal vez, que ninguno de ellos pudo satisfacer su deseo de ser amados o que no se les amo por como eran. Persiste, a través del tiempo la sensación de haber perdido algo, una sensación carencial o de defecto y de esta forma buscan ser diferentes, especiales, diferenciarse del montón, en un anhelo de conseguir el amor que les hizo falta.

Muchos recuerdan una época de su infancia en la que todo iba bien en su mundo y después, toda su experiencia vital cambió con un desposeimiento devastador: Pudo estar ocasionado por la pérdida de un padre, por un divorcio, o por la muerte. Pudo ser por conflictos de personalidades dentro de la familia y hasta por padres demasiado laxos y complacientes.

Su sensación es la pérdida de un paraíso y el fin de la inocencia y generalmente tuvieron una infancia en solitario.

El anhelo de recuperar la integridad perdida se apodera de sus corazones y se convierte en su fuerza motriz principal. Dedican mucho tiempo a buscar las causas de esta pérdida, tomándose el asunto a nivel personal.

El auto-conocimiento se convierte en la meta más importante, por el cual esperan calzar en el mundo, pero, en lugar de crearse a través de la introspección, se ven atrapados en la cohibición y el ensimismamiento.

La cohibición los hace ser agresivos contra sí mismos, sus padres y los demás, construyendo mundos ideales y llenos de colorido dentro de su propia imaginación, como si el mundo externo fuese demasiado burdo y fuese necesario colorearlo a través de la imaginación exacerbada.

De adultos, viven en un mundo de expectativas negativas temiendo que la gente no les hará caso, que los abandonará, o los humillará... y repitiendo el abandono, ya se forma pasiva (me abandonan) o activa (yo abandono)

Constantemente entran en el juego de la comparación que los hace sentirse diferentes de los demás, incomprendidos en el mejor de los casos o inadecuados en el peor de ellos. Todo este juego de comparaciones da cabida y es la puerta de entrada a la envidia.

Mantienen su imagen de ser “auténticos y especiales”  a través de sus sentimientos e historias del pasado que siguen recreando constantemente, centrados generalmente hacía adentro de ellos mismos.

 

“Melancolía es la capacidad de darse cuenta qué es lo mejor de lo que hace falta”

Cuento sobre la Melancolía (Melina) tierna amante, furtiva enemiga.

Melina, no quiso quedarse en el estudio donde su anfitrión, le había indicado que se hospedara. Apenas este salió muy en la mañana a su trabajo, ella esperó un instante, abrió la puerta blanca, cruzó por el estar, bajó las gradas, y salió a la calle inclinada. Subió dos cuadras y desde lejos siguió sus huellas. Allá iba él, con el caminado de su Padre, con quien ahora, después de tanto tiempo, él comienza a identificarse amorosamente y reconoce día a día nuevas manías, nuevos ademanes que sabe le viene de esos genes hermosos de aquel anciano de comer pausado, de su cordialidad, de su amabilidad intacta aún en aquellos momentos en que una palabra pronunciada con el acento y énfasis suficiente puede llegar a ser tan corrosiva y letal como el ácido. Viéndolo desde lejos es ver a su padre cuando tenía la misma edad.

Lo ve cruzar la calle, mira las mismas vitrinas que él a su paso ha visto, en una esquina identifica con acierto los zapatos deportivos que él ya ha escogido... diferentes, especiales, originales, y lo sigue sin apurar el paso, contemplándolo sin perderle el rastro, cosa imposible de hacer, pues: ¿quién otro ostenta en su cabeza un sombrero Stetson de pana? Melina se sonríe, curioso ejemplar humano es el motivo de sus desvelos.

Lo ve detenerse un instante y girar el cuerpo completo, no solo la cabeza, para contemplar a una mujer que en sentido contrario se aleja, es decir, que se acerca a ella. Definitivamente este es gusto. De mediana estatura, mirada clara, sonrisa abierta, trigueña más bien blanca, cabello castaño oscuro, senos medianos, cintura estrecha, caderas amplias y nalgas asibles, agarrables, poseibles. No puede evitar una sonrisa, ella, Melina, la del eterno rostro triste y párpados oblicuos. Mientras tanto él ha dejado de oler el rastro del motivo de su detenimiento y ha proseguido su andar, mira el reloj, las siete y media deben ser y ella, su compañera más habitual, que lo conoce mejor que su madre, sabe que está pensando y sabe que cuando mira el reloj es para retener la hora exacta en que vio a la que le atrajo y repetir mañana, a la misma hora en el mismo lugar el recorrido para saber si la puede volver a contemplar. Sabe que en este instante él se está preguntando si ella no será la indicada por los Hados para que sea su otra parte del mismo mundo.

Melina acelera el paso y se aproxima a él. Esa cercanía le causa un suspiro, él sabe que está ahí, que ella suele cercarlo cuando más frágil está, que lo conoce, que lo antecede.

Durante algunas horas lo asediará, en silencio, haciéndole sentir su aliento insípido. Ella lo disfruta, pues es ya consciente de que su compañía es cada vez más efímera, cada vez más espaciada, cada vez menos frecuente. Pero ahí se mantiene, sin irse jamás por su propia voluntad, pues sabe que el errante camino puede desviarse en cualquier esquina, en cualquier recodo y de pronto un día, armado de herramientas de Amor, de palabras dichas desde donde mora su Dios, de apoyos sublimes de amigas que no conoce pero que sabe cercanas, un día deberá decirle adiós y no volver a ver su caminar lento, pausado, su olor a hombre sereno, su mirada viva, oír sus carcajadas insolentes y ella, Melina, sabrá por fin, porque lo sentirá: qué significa estar melancólico

 

MODO DE SER

 

“De músico, poeta y loco, todos tenemos un poco”

Sensibles, estéticos, refinados, intrépidos, audaces, profundos. Generalmente muestran exteriormente los estados de animo que los embargan, no fingen.

No necesariamente deben ser profesionales del arte o poseer cualidades artísticas especiales, mas sí se caracterizan por descubrir y apreciar la belleza donde esté, por una especial sensibilidad a las vivencias interiores, y por una capacidad intuitiva que les permite captar lo que los demás sienten y piensan.

Su aspecto puede ser imponente, exuberante, armonioso, rico, considerado, artístico, elegante. Con clase en muchos casos y, en otros, o a veces, chocante y escandaloso.

Su virtud es la ECUANIMIDAD: ánimo parejo. Estabilidad de la mente y del estado  anímico. Su estructura es la Melancolía  y su pasión la ENVIDIA.

En el equilibrio emocional encuentran paz al saber que son capaces de transformar todo en algo que valga la pena y sea valioso.

El itinerario de crecimiento consiste en saber distinguir el equilibrio y la armonía, mediante la práctica de actitudes como aceptar la insatisfacción de los propios deseos; sanar la tensión entre la atracción por lo que no hay y la repulsión por lo que sí hay. Vivir el presente; no ceder a la autocomplacencia; valorar lo único y normal, y lo normal y ordinario; comprender los sufrimientos de los demás; recuperar el equilibrio de la vida sentimental y amarse y aceptarse aprendiendo a ser buenas compañías para ellos mismos.

El velo a través del cual ven y juzgan todo, los hilos entrelazados de su mayor deseo y su mayor temor, la zanahoria y el cascabel del burro, son el temor a sentirse del montón (temen ser defectuosos o inadecuados) y el deseo de ser auténticos, únicos y originales. Desean comprenderse y realizarse.

Evitan la vulgaridad: el anonimato, la igualdad, vivir de los hechos y no de los sentimientos y a adaptarse a lo no relacionado con la belleza.

Su mecanismo de defensa es la sublimación y la dramatización. En su comunicación generalmente abunda la queja y el lamentoo la exageración.

Son unos románticos apasionados, introspectivos, cuyo terreno es la psique.

Su moneda de curso son los sentimientos profundos, la creatividad y auto-expresión. Por  ello tienden a dedicarse de ser posible a las actividades artísticas de toda clase.

Son personas motivadas que siguen sus propios intereses y su propia visión, gustándoles acceder a su propio pozo abundante de sentimientos que es la clave de sus dotes.

La piedra de toque de su estilo es la autenticidad.

Huyen de la conversación superficial, de las imitaciones baratas, del kitsch.

Tienen una capacidad sobrecogedora para las presentaciones estéticas haciendo sentir zafios a todos los demás.

Tienden a ser los que visten de manera más distinguida de todo el Eneagrama, marcando las modas dentro de su grupo social; con el vestido expresan su originalidad y unicidad. En general no les gusta los colores demasiado vivos sino más bien apagados y desvaídos.

Son normalmente derrochadores y descuidados con el dinero. No les importan pagar grandes sumas por algo que les apasiona.

Desean proteger su singularidad y así, no les interesa pertenecer a un tipo de personalidad determinado. Va en contravía de la visión que tienen de sí mismos: "Yo diferente", visión que exigen les sea reconocida también por los demás, importándoles demasiado por la baja autoestima que comparten con los demás tipos emocionales, la opinión ajena sobre ellos.

Quieren que su trabajo tenga un significado personal y les gusta percibir su impacto.

Son maestros en el arte de explorar el paisaje interior y de describirlo; saben distinguir lo bueno de lo mejor.

Aprecian mucho la belleza y la defienden con mucha energía.

Pueden llegar a ser brutales en aras de su visión de la verdad o de la belleza y, a veces, están dispuestos a destruir a los demás, en el intento baldío de reformarlos.

Si se llega a presionarlos para que cambien sus puntos de vista acerca de una cuestión de estilo o gusto, reaccionarán con acritud y desprecio

 

Se esfuerzan de manera especial por echar raíces.

Quieren contar con lugares especiales donde puedan expresar sus pasiones que se salen de lo común, y suelen crear unos entornos extraordinarios que reafirman poderosamente su personalidad. Estos ambientes evocan sentimientos.

Miden el tiempo más a través del filtro de sus estados de ánimo y sus resonancias emotivas, que a través de las agujas del reloj. Si están tristes, el tiempo para ellos se detiene y, si están contentos, el tiempo pasa demasiado deprisa.

El tiempo vibra con mayor intensidad cuando se encuentra en sintonía con sus propios sentimientos, y saben traducirlo en expresiones artísticas y gratificantes.

Piensan que nada sucede por casualidad; la vida no es un proceso racional, y tampoco lo son los negocios de ahí su problemática con el empleo formal y el dinero.

El dramatismo los alimenta y sus dotes especiales sirven para resolver crisis humanas y situaciones con sentimientos fuertes a bordo.

La melancolía ocupa un lugar fundamental en sus sentimientos. Así, viven con la sensación de que las cosas no son como podrían ser... Mas la melancolía puede convertirse en una fuente de creatividad y de profundidad y de hecho generalmente utilizan esos estados emocionales bajos como una forma de acicate a su creatividad, como una palanca que los impulsa.

Todo “artista” debe sufrir para poder crear.

Son adictos al sentimiento de añoranza y la posesión real no siempre los consuela. Atados a la rueda de la envidia, no sólo envidian lo que tienen los demás, sino también la satisfacción que les produce. Es así como tienden a deslucir a toda costa los logros del otro.

Tienen una tendencia natural a establecer comparaciones y llegan a presumir de su negatividad. Importante: No puede haber envidia ni añoranza sin previa comparación.

La envidia puede asumir connotaciones diferentes ya sea sexual (deseo de mantener relaciones con alguna persona o de ser el centro sobre el cual gira la vida del otro), social (ambición de pertenecer a clases privilegiadas o desempeñar papeles importantes), material (codicia de bienes físicos) e intelectual (atracción por personas cultas, eruditas y estimulantes).

La envidia puede manifestarse con pobreza de imagen personal, competición, intensidad emotiva, maridaje con el sufrimiento y búsqueda de afecto. Son unos grandes mártires que transigen tristemente para poder seguir adelante.

A veces, necesitan de la tristeza para encontrar su norte. Depresivos, desdeñosos, cerrados en sí mismos, resentidos, envidiosos, melancólicos, rencorosos y arrogantes, los demás sienten que es imposible agradarles y su propio comportamiento es el que les da la certeza de no ser comprendidos.

Pueden pasar períodos depresivos largos y debilitadores. Depositan enteramente su fe en sus sentimientos pero temen que si los expresan todos, podrían revelar demasiado y exponerse a vergüenzas o castigos.

Leen la realidad y los hechos, opacados ya por el velo susodicho, a través del filtro constante de sus intensos sentimientos y del humo carencial de la melancolía. Se quejan de que les resulta difícil ocuparse de cosas corrientes y triviales, a causa de su sensibilidad, creatividad, profundidad y del vanguardismo de sus planteamientos.

Toman decisiones a base de establecer comparaciones; no les interesan los planteamientos más objetivos o más democráticos, sobre todo para las cuestiones que les suscitan sentimientos fuertes.

Generalmente son introvertidos; observan su experiencia interna para evaluar la realidad, para determinar dónde se encuentran y para renovarse a sí mismos, aunque pueden atravesar periodos de mucha extroversión, pero coexiste con ellos la necesidad de retraerse para cargar las pilas, para volver a recargarse.

Nunca saben cómo los afectará el momento siguiente, y les resulta difícil contar consigo mismos. Son coleccionistas de sensaciones.

Les gusta tener sufrimientos románticos idealizados para encontrarle un sentido a la vida, lo cual los limita y los lleva constantemente a situaciones que aseguran seguir recibiendo un caudal de nostalgias y añoranzas aferrándolos al dolor para que “la vida valga la pena”.

Se les relaciona con el caballo o pegaso como animal, en su fase integrada, por ser el símbolo de la libertad y la armonía, por su gracia y creatividad; y con Francia como nación, por ser única, refinada, elitista y excéntrica.

? ? ? ? ? ? ? ?
Entre la ruina inmensa del pasaje otoñal,
te divisé a la deriva.

La imaginación, mi imaginación cansada de nostalgias,
te vio caminar desafiante, incitadora.

Incrédula, mi risa castigaba tu infortunio,
con campanillas acompañadas de alegría.

Suplicante, me dejabas ver tus brazos angustiados,
pidiendo apoyo, solicitando ayuda.

Te tendí la mano indiferente;
no la extendí quizás, hasta donde pudieras alcanzarla.

Y te fuiste hundiendo en una nube luminosa de recuerdos.

Fuiste siempre mi compañera, mi confidente accidental,
mi amante, en algunas noches, inestables días,
y fugaces momentos. Todos tormentosos y atormentados de mi vida.

Creí gozar con tu volátil cuerpo,
aprisionado por una insana pasión de "PREDOMINIO".
Otras veces te me brindaste en requiebros,
como prepotente bailarina de ilusiones fantásticas...
Y no, NO pequé con tus embrujos.

Pero... hoy lo confieso,
no te había podido olvidar.

De vez en cuando, de tus figuras embrujadoras,
disfruté acariciante; aunque me dejaran,
después de poseerte un cansancio corporal satisfecho,
- en amalgama incomprensible -,
con manifiesta intranquilidad espiritual de "HASTÍO"...

Y hoy, cuando te veo perdida y desapareciendo,
siento placer con tu partida...

Al fin pude desenterrarte de mi alma...

E N V I D I A.

Carlos Alberto Caicedo

 

MODO DE RELACIONARSE

“En la sencillez se esconde la más sublime belleza”

 

Tienen la costumbre de adelantarse a rechazar a la gente antes de que ésta tenga ocasión de abandonarlos, con comportamientos elitistas o estrambóticos. Incluso, sintiéndose impotentes, inadecuados. También es común que dentro de sus relaciones utilicen una estrategia inconsciente de rechazar al otro y suscitar conflicto como una forma de mantener constantemente elevado el tono emocional y luego, tras la confrontación buscar de nuevo el acercamiento. Esta estrategia es sumamente desgastante para la otra persona y muchas veces pasa por entero desapercibida para al eneatipo cuatro y cuando se les hace ver estas situación lo suelen tomar como una recriminación injustificada o como una nueva forma de "incomprensión".

Nunca tienen la sensación de que los demás les den lo suficiente a sus requerimientos, y suelen tornarse hostiles para demandar atención o reclamando a través del sufrimiento, el reclamo y una dependencia afectiva y autodepreciación. Son capaces de llegar a pensar que si una persona les aprecia, esa persona no vale la pena, al desmeritar su propia valía.

Tienen el talento necesario para catalizar las dotes especiales de otras personas y alimentarles sus profundidades, para acercarlos hacía la parte interior de cada uno de ellos.

Tienen la capacidad de sondear las profundidades de sus propias psiquis, pero están tan absortos en sí mismos, que en muchos casos no llegan a empatizar con los demás, ni a comprender el lugar que ocupan ellos mismos y sus emociones dentro de un contexto más amplio. Al estar embebecidos en sí mismos, perciben todo, solo con relación a su “Yo”, expresión máxima del egocentrismo. El mundo se desarrolla y desenvuelve de acuerdo al estado de animo con el cual se amanecio.

Quieren que los demás midan sus fuerzas con las de ellos; la autenticidad es primordial en ésta que es una forma sofisticada de hacer comparaciones. Para expresar su mundo interior recurren al arte, a la poesía, a la pintura, o se sirven de lenguajes simbólicos como las flores o las velas, para comunicarse.

Delicados y compasivos, pueden ser fácilmente afectuosos, románticos y fieles a las amistades. Prefieren cultivar relaciones de intimidad con una sola persona y sentirse a disgusto participando en grupos... “reuniones montoneras”.

Repasan sus autobiografías tratando de descubrir huellas o claves de interpretación de sus sufrimientos y reviven viejas heridas. Así, se pierden en el laberinto de sus propias emociones. En otras oportunidades se proyectan en el futuro imaginando realidades y posibilidades nuevas, lo mismo que personas que hagan la vida más interesante.

La traición, ni la perdonan ni la olvidan fácilmente, suelen sentir el odio con la misma fuerza que el amor y dejarse desbordar por las pasiones. La necesidad de contar con un afecto puede hacerlos celosos o posesivos frente al peligro de perder vínculos.

Viven mejor las relaciones cuando la persona amada está lejos, porque la fantasía crea escenarios más deseables. El extremo de esta actitud es hacerle a la pareja el yoyo: “váyase”... “venga para acá, mi amor”... “váyase”... “venga... “

Se expresan a través de largos suspiros y frases incompletas. Tienen la percepción de que la complejidad de su mundo interior no encuentra expresión verbal adecuada y satisfactoria. Una mirada dice más de mil palabras. Pueden ser contenidos y reservados en lo referente a la expresión de la intimidad física.

Muy frecuentemente se sienten frustrados en sus relaciones. Cuando sus deseos están satisfechos comienzan a ver sólo los fallos y deficiencias de su amante. Así, buscan dañar la relación que pueden tomar como muy plana y aburrida, buscando inconscientemente que haya dramas intensos para experimentar sentimientos fuertes y ponerse melodramáticos y seguir recreando la espiral del abandono.

Realizan constantemente pruebas para saber si la pareja está haciendo, sintiendo y pensando bastante en ellos. Hay que decirles varias veces al día que sí los aman.

Las mujeres tipo Cuatro muy comúnmente eligen hombres tipo 9, bastante común a los tipos 6, 7 u 8; poco común a los tipo 1, 3 o 5, y nada común a los tipos 2 o 4.

Los hombres pertenecientes a la personalidad Cuatro eligen muy comúnmente mujeres tipo 2 o 6; bastante común a las tipo 1, poco común a las tipo 9 y nada común a las 3, 5, 7 u 8.

Los Cuatro gustan de las personas tipo Uno porque cumplen sus promesas y compromisos, entienden de elevados ideales, refuerzan el sentido práctico de la vida, desean mejorar y tienen buen sentido del humor, y son a veces juguetones. Pero con ellos tienen dificultades porque los avergüenzan con sus miradas de reprobación, son farisaicos y quieren que las cosas se hagan a su manera; son pocos expresivos en cuanto a sus sentimientos, juzgan a los otros y ven las cosas sin matices.

Opinan que los Dos les dedican tiempo, escuchan y entienden problemas, elogian la creatividad y el buen gusto, animan con su entusiasmo y comunican la sensación de tener algo digno de ser amado pero, por otro lado, son demasiado positivos, amables y risueños, lo cual se percibe como falso. Se quejan del sentimentalismo del Cuatro, juzgan la melancolía y dan consejos, cuando ellos lo único que quieren es que los comprendan.

De los Tres dicen que son muchas veces atractivos y seductores, se preocupan, dan muestras de saber qué quieren, se animan a hacer las cosas, mantienen actitudes optimistas y entusiastas, se dedican a causas beneficiosas... Pero, no se dan por enterados de los aspectos más sombríos de la vida, juzgan y no expresan, son capaces de hacer cualquier cosa para que se les acepte (incluso negar todos sus defectos), intentan proporcionar soluciones rápidas, viven pendientes de los convencionalismos y de la ética del trabajo y se excusan por sus incumplimientos aludiendo estar muy ocupados, se mueven a través de la imagen y el logro.

De las personas de su mismo tipo gustan porque comparten sentimientos profundos y el interés por la estética, simpatizan con la melancolía, se entregan con sinceridad en las relaciones, son divertidos y comentan cuestiones poco naturales... Pero, se deprimen al mismo tiempo y ninguno sirve para nada durante esos días; a veces son malévolos y se echan la culpa de todo y caen en el resentimiento o entran en competencia para ver cuál sufre más.

Les gusta de los Cinco que sean amables y con disposición de ayudar, que ejerzan efectos estabilizadores en las relaciones, que sean curiosos y reflexivos. Comparten muchos intereses comunes, son anticonvencionales y pueden ser ecuánimes y objetivos... Pero, por otro lado, se distancian, pueden resultar ambivalentes, en ocasiones no cuidan de su aspecto y se muestran fríos e insensibles algunas veces, a tiempo que critican la emotividad excesiva.

Opinan que los Seis demuestran su afecto, tienen mente aguda e ingenio irónico, tienen su lado rebelde, temen verse abandonados o mal comprendidos... Pero, les disgusta que suelen poner en tela de juicio lo que se dice, se preocupan y dudan mucho, se angustian al tomar decisiones, pueden ser desconfiados, rencorosos, cínicos y atacar la autoestima del Cuatro, poniendo en duda sus aptitudes.

Dicen que los Siete tienen mente ágil, curiosa y lúdica. Que se les ocurren cosas extraordinarias, aportan energía y fuerza, y son irreverentes y anti-autoritarios... Pero, al conocerlos queda al descubierto su falta de profundidad emocional, les atrae lo original y después reclaman por lo superficial, no soportan los malos humores ni la gente quejosa y huyen, o hacen chistes al respecto.

Los Ocho agradecen la disposición a la atención, sacuden la modorra, se mantienen ecuánimes ante episodios de depresión o desahogo, quieren presentar las obras públicamente y son francos y sinceros... Pero, son ordinarios, tienen modales rudos, dirigen observaciones crueles, exigen demasiado y a veces se contrarían y se molestan o no les importa pasar por encima de los demás.

Por último, de los Nueve dicen gustar porque no juzgan, tratan con delicadeza, les rodea un halo de espiritualidad y comprensión, les agrada participar, no pretenden cambiar a la gente ni amenazan, y son capaces de quedarse con lo manifestado aunque no esté del todo comprendido... Pero, los consideran demasiado conciliadores y echan tierra a las dificultades; no representan desafíos, no se expresan con claridad al expresar sentimientos, son abanderados del statu quo y se refugian en su mundo de hábitos y rutinas, son demasiado planos, lo contrario del Cuatro que busca la intensidad del movimiento pendular emocional.

 

MODO DE TRABAJAR

"Es mejor beber de las penas profundas que de los bajos placeres del gusto"

William Hazlitt

Lo importante para ellos es el clima relacional que se respire, la exigencia de que cada cual sea tratado de manera humana y digna, y la valoración de las capacidades expresivas y creativas. Trabajar con alguien que les reconozca sus talentos y ayude a hacerlos sentir especiales, es la mayor satisfacción. Se sienten atraídos por las áreas en las que coinciden el comercio y sus sentimientos profundos o por trabajos fuera de lo común.

Dirigen su atención sobre las partes de la presentación que no están bien, sobre el compañero que no está y que debería estar, sobre los defectos, o sobre las tensiones emocionales del grupo; es decir: sobre lo que falta.

Se identifican con la autoimagen trágica en la que sus aventuras son desventuras y sus desventuras son venturas. Para muchos, el eje central de sus vidas no es su trabajo, sino su vocación artística. Les gusta ser especiales por el hecho de saber y de sentir, con más profundidad que los demás, dotes útiles para su trabajo.

Les enorgullece su sensibilidad estética, su penetración emocional profunda y sus esfuerzos por mantenerse fieles a su visión de las cosas. Conocen exactamente el modo de sacar el mejor partido de su carácter y, si se les proporciona un entorno en el que puedan florecer, no se limitarán a decorar la organización sino que llegarán al fondo de su alma.

Asumen la misión de educar y de refinar los gustos de sus clientes y de sus compañeros de trabajo. Desean recibir las remuneraciones que merecen, sobre la base de su carácter especial.

Viven en circunstancias emocionales extremas y no aprecian demasiado a las personas que no viven así. Pueden llegar a rebelarse contra procedimientos habituales a base de tomar atajos, de exigir privilegios, o de suscitar una montaña rusa de emociones.

Mantienen su tristeza a base de hacerse víctimas, de evitar los éxitos o de no valorar lo que tienen. Se basan en la intuición basada en los sentimientos, no les interesan los estudios de mercadeo, sino que confían en su propio talento para determinar lo mejor.

Inspiran a los demás para que alcancen nuevas profundidades de sentimiento y autenticidad. La autoridad proviene de sus conocimientos. No saben transigir sus puntos de vista. El cambio se les dificulta bastante.

Los jefes pueden ser admirados e influyentes pero también dominantes e inabordables; los estados de ánimo son esenciales y muy cambiantes.

Mantienen unas relaciones óptimas con los compañeros de trabajo cuando están claros los límites, la dirección es coherente y la evaluación se basa en criterios objetivos más que en caprichos del jefe.

Les resulta difícil tomar parte de equipos de trabajo porque su visión personal es demasiado apremiante para poder llegar a consensos; prefieren acuerdos generales a nivel del alma, o hacer ellos todo el trabajo.

Funcionan mejor como asesores o pontenciadores de equipos o como entrenadores que recuerdan lo significativo y poderoso que es el trabajo que realizan

 

AFINIDADES PROFESIONALES

Les van como anillo al dedo aquellas profesiones en las que prevalece la dimensión estética, psicológica y espiritual de la vida soliendo ser poetas, escritores, bailarines, escultores, decoradores, estilistas, guías espirituales, psicólogos, terapeutas, coleccionistas de antigüedades, etc., y pueden estar también presentes en movimientos feministas y ecologistas o de vanguardia. Productores de cine, comisarios de exposiciones, diseñadores, actores, pintores y escritores. Pueden ser también los agentes, asesores y críticos de estos. Pueden ser también abogados, burócratas y asesores de gestión dotados de un don especial con un estilo apasionado, sensible y poético que los distingue.

 

Se afilian a las causas, colaboran como voluntarios en los movimientos sociales y simpatizan con los que más sufren (los pobres, los maltratados, los abandonados o los incomprendidos).

 

Quieren mantener “relaciones personales” con cualquier cosa que aspiran aprender, dejando sitio al misterio. Prefieren el trato personal con el profesor y, si es posible, una enseñanza privada en la que puedan dar muestras de su facilidad y brío especial.

 

Reaccionan bien a los textos, a los gráficos, a los videos, cuando tienen calidad y buen gusto. Se debe procurar que hagan algo creativo con el material de estudio, para que hagan lo suyo

 

 

INTEGRACION: EL 1, PUNTO DE ALTO RENDIMIENTO

Se mueven del mundo de la subjetividad al mundo de la objetividad. Del ensimismamiento a la acción por principios. Del egocentrismo al interés comunitario.

 

Están controlados por convicciones más que por sentimentalismos y así, aprovechan el tiempo en vez de dejarlo pasar en cavilaciones inútiles. Gustosamente se auto-disciplinan, trabajando constantemente en pos de la realización de su potencial para poder contribuir al mundo.

 

Encuentran libertad al desear hacer lo que debe hacerse, en lugar de hacer lo que les plazca, en una búsqueda mal orientada del sí mismo. No se ven tentados a ser auto-indulgentes, ni se consideran distintos a los demás, trabajan codo a codo por un bien común.

 

Se ponen límites con gusto y no desean liberarse de las obligaciones sociales y morales. Son excelentes profesores, objetivos, y con una intuición reforzada por un excelente juicio.

 

Son capaces de contemplar su creación, sea ésta una obra de arte, un acto de caridad o una relación exitosa, no sólo aprendiendo quiénes son sino dándose razones para una autoestima genuina.

 

Aprenden que en la medida que su creación es buena, la persona que la creó también debe serlo.

 

En una dimensión negativa, porque en el punto de integración también hay demonios, se vuelven críticos y agrios. Asumen actitudes moralistas y culpabilizadoras de los demás y del entorno social. Puede ser el columnista de prensa iconoclasta y negativo que tiende a desmeritar todo objeto de alabanza actual.

 

Pasan de la autoindulgencia a la autodisciplina.

 

DESINTEGRACION: EL 2, PUNTO DE TENSIÓN

Se vuelven histriónicos llamadores de atención, quejumbrosos abiertamente. Incrementan la verborrea y se suman a la masa. Se ponen pegajosos y aduladores de quienes manejan el balón. Reconocen irónicamente la necesidad de los demás y de que alguien los ame, pero son incapaces de mantener relaciones genuinas y tranquilas.

 

Tienen colapsos nerviosos y demandan atención porque sustituyen la persona amada con el producir lástima. Desean una existencia parásita, económica o emocionalmente. Pierden la objetividad y hasta el buen gusto.

 

Pueden odiar a la persona de la cual se han vuelto dependientes. Pierden toda esperanza de lograr “realizarse y comprenderse“ y se abandonan.

 

En una dimensión positiva, porque también hay bellos regalos en el punto de desintegración, se preocupan menos de sí mismos y aprenden a sacrificarse un poco por los demás

 

 

ALAS

3, PUNTO (generalmente) DE SOMBRA

Los individuos sanos con esta ala, pueden ser sociables, ambiciosos y versados, especialmente en las artes. Son ambiciosos, físicamente atractivos (por encanto personal más que por apariencia bidimensional) y poseen habilidades sociales. Son adaptables, sensibles a los demás y tienen buen sentido del humor.

 

La gente promedio es competitiva y les interesa lograr una posición en el mundo pero le temen al éxito, a la autoexhibición y a la posible humillación y al fracaso. Tienen tendencias narcisistas o deseos de atención y admiración que si no son satisfechos, incrementarán sus fantasías y se convertirán en puntos focales de decepción.

 

Los malsanos, dirigen sus agresiones contra sí mismos; se autoinhiben y alienan de los demás; se deprimen y se auto-desprecian. Pueden ser hostiles y maliciosos o superficiales y vacíos. La envidia se ve reforzada por los celos.

 

Pueden explotar a los demás y ser oportunistas y falsos, aunque estos rasgos y los anteriores, siendo alguien que se auto-observa desde siempre, sin comprenderse ni aceptarse a sí mismo, aumentan su vergüenza y su culpa. Aquí, son posibles los crímenes pasionales y el suicidio.

5, PUNTO (generalmente) ALIADO

Los individuos sanos son los más profundamente creativos, porque combinan intuición con introvisión, sensibilidad emocional con comprensión intelectual. Personas con el más grande potencial de lograr el desarrollo pleno del ser humano.

 

La gente promedio con esta ala, tiende al ensimismamiento y a la especulación filosófica y religiosa. El mundo emocional continúa dominándolos, pero hay un matiz intelectual. Tienden a ser solitarios extremos, sin conexiones sociales. Con cualidades ultramundanas, etéreas, son en extremo independientes y poco convencionales, hasta llegar a la excentricidad.

 

Son reservados, intensamente absortos en sus pensamientos, y deliberadamente enigmáticos en sus auto-expresiones. Les importa poco comunicarse con aquellos que no pueden entenderlos.

 

Los malsanos, habitan un mundo interior estéril y aterrador. Se ven asaltados por dudas de su propia capacidad, depresión, alienación de los demás, inhibiciones en su trabajo y mucho desprecio por sí mismos. Se resisten a ser ayudados por alguien y temen proyectar sus temores en el ambiente. Se odian y ven muy pocas cosas positivas fuera de sí mismos. Se tornan pesimistas acerca de la aparente falta de sentido de la vida. Aislados de sí mismos y de la realidad, son propensos a las formas depresivas de la esquizofrenia, en su más alto deterioro.

Michael Goldberg en una entrevista a Enneagram Monthly expresa lo siguiente:

"... Las alas son probablemente el mejor lugar para empezar a ver el proceso. En el sentido del reloj, al ala de atrás yo la llamo "la sombra" de la manera que Jung quiso decir con su término sombra: las partes de usted, buenas y malas, que usted rechaza. Al ala delantera la llamo "el aliado", un catalizador para la transformación. El ala delantera es atractiva. Del ala trasera lo que recibe es un empujón debido a su reacción a ella. Ahora, usted puede tener una inclinación hacia cualquiera de los lados. La idea es estar en contacto con -o tener acceso fácil- al ala con la cual está fuera de toque. Cualquiera que sea el ala que usted favorezca, su trabajo está en integrar el ala opuesta.

El ala delantera que está halando puede proporcionar una influencia más extrovertida, mientras que el ala de atrás, la cual lo empuja a usted, puede tener una influencia hacia la introversión.

Miremos el caso de un Cuatro. Lo que transforma a un Cuatro es encontrar un asilo seguro para estar de pie y observar sus sentimientos, el lugar del Cinco. Normalmente, Los Cuatro están inmersos en un mar de sentimientos. Están "sumergidos en la sopa". Lo que no tienen es una isla que es lo que el Cinco les ofrece para ponerse de pie y decir, "Oh, mire eso. Allí  estoy yo... en la sopa." Ése es el aliado para un Cuatro. Los Cuatro viven en un mar de sentimientos, el Cinco proporciona la tierra seca, ese lugar objetivo para erguirse. El buen acceso a la objetividad del Cinco, ayuda al Cuatro a navegar en el mundo externo.

El lado de la sombra del Cuatro es su lado mundano. A veces es lo comercial, lo que vende, lo que logra admiración, cosas del Tres, pero que también pueden ser la parte que trata con los aspectos prácticos del mundo. La posición del Tres, de una u otra manera, es sobre "lidiar con las cosas mundanas", jugar con ellas, hacer algo con ellas. Algunos Cuatros son buenos en ese paseo. Pero el Cuatro típico que rechaza al Tres, porque es mundano y ordinario, tiene que preguntarse, "¿Qué significa estar en el mundo? ¿Qué significa crear, ser espiritual, ser profundo y original, pero comprometido con el mundo, y no simplemente con mi propio universo?" De eso es que se trata. Eso es equilibrar, ser armonioso. El Tres es la conexión con el mundo práctico y material, que la mayoría de los Cuatros desdeñan..."

Para leer la entrevista completa visitar el siguiente enlace:Una Conversación con Michael Goldberg

Sobre este tema de la isla seca comparto lo siguiente proveniente de muy hermosa y brillante dama Cuatro de 60 años de edad:

"Muchas veces me pregunto qué hubiera sido de mi vida sin los libros. Cómo se habría alimentado mi alma. Qué hubiera sido de mi imaginación. De qué hilos se habrían tejido las ilusiones y los sueños. Hacia dónde hubiera volado mi fantasía. No quiero ni pensar en ello."

 

LOS CUATRO SANOS

Son capaces de renovarse constantemente. Son capaces de mantener la creatividad porque han trascendido su cohibición, abriéndole camino a la inspiración y transformando todas sus experiencias, incluidas las dolorosas, en algo hermoso.

 

Son capaces de expresar lo personal universalmente, en algo que tiene resonancia, y su inspiración les llega espontánea, completa y misteriosamente del inconsciente. La forma más importante de la creatividad es la auto-creación (fabricación del alma) o proceso de convertir las experiencias en algo más para su crecimiento personal y esta cualidad está despierta en ellos. Fabricar el alma se refiere al crecimiento en Consciencia, en la cantidad de comprensión que se logra cuando, en vez de sufrir y lamentarse por la experiencia de vida, se aprenden sus lecciones. Esta viñeta no tiene sentido para quienes usan el Eneagrama sólo como herramienta psicológica, sin una inspiración espiritual más alta, de trascendencia de la condición humana.

 

No son meros esteticistas sino individuos creativos, vivificantes, que también pueden ser artistas. Prestan atención a sus sentimientos para ver qué pueden descubrir acerca de sí mismos, pero no temen lo que estos puedan decirles o lo que puedan descubrir.

 

Se distancian del medio ambiente; actúan en la vida tanto como espectadores como actores, y ya no se les dificulta ser asertivos o mantener actividades prácticas. Son sensibles a ellos mismos y a los demás porque son intuitivos (medio de percibir la realidad mediante el inconsciente: telepatía)

 

Sus intuiciones pueden ser inquietantes y a veces les cuesta trabajo expresarlas racionalmente, pero los hacen conscientes de un interminable flujo de sentimientos que ya no los auto-engaña.

 

Se revelan a los demás con franqueza y autenticidad, revelando gustosamente a los demás sus defectos e irracionalidades, ya no como búsqueda de reconocimiento a su originalidad, sino como experiencia didáctica muy útil para el otro.

 

Se preocupan de ser sinceros consigo mismos, aún a riesgo de ser censurados, desprendidos de cómo los vea y/ los juzgue el otro.

 

Son respetuosos de la individualidad de los demás, sensibles a sus sentimientos, considerados con su privacidad y necesidades y así, se convierten en miembros muy útiles y apreciados del grupo, de cualquier comunidad.

 

Consideran a los demás como “otros”, no como funciones de sí mismos, o como objetos útiles para su propia satisfacción, razón por la cual son excelentes parejas, padres, amigos, consejeros y terapeutas.

 

No son meros individualistas con pose de seres especiales y diferentes, sino existencialistas, comprenden que tienen consciencia individual y son conscientes de su existencia como individuos. Unos humanistas sabios y completos.

 

Tienen un rico sentido del humor porque ven el agudo absurdo de gran parte de la conducta humana, a la luz de los asuntos más amplios de la vida. Tienen una especie de doble visión de la naturaleza, y esta irónica yuxtaposición de los opuestos es tan curiosa como conmovedora. En especial dentro de sí mismos.
 

LOS CUATRO PROMEDIO

Confían en las expresiones artísticas para dar a conocer sus sentimientos sin tener que revelarse y exponerse directamente.

 

Si son artistas profesionales ya han descubierto cuál es su medio más adecuado a sus talentos y si no lo son consideran su trabajo como una manera de mantenerse mientras que su verdadero interés está en otra parte (en la belleza o en algún tipo de expresión estética).

 

Si no tienen la capacidad de hacer obras de arte, tratan de embellecer su ambiente decorando con gusto, coleccionando arte o vistiéndose bien. Los objetos estéticos o la admiración de lo bello, estimulan sus sentimientos y simbolizan la perfección y totalidad que les gustaría encontrar en ellos.

 

Usan su imaginación para intensificar sus emociones y rehacen el mundo a través de sus fantasías; su imaginación de tanto usarla se vuelve poderosa y seductora como interminable fuente de solaz y satisfacción, con peligro de desconectarse de la realidad presente.

 

Empiezan a relacionarse con la gente en su imaginación como si los demás fueran objetos estéticos y se apasionan fácilmente sosteniendo largas conversaciones imaginarias con sus amantes y amigos. Se relacionan más con las fantasías que con la realidad, y fabrican experiencias que de veras nunca llegan a tener; los demás nunca tienen la oportunidad de ser conscientes de su atención y grado de ardor.

 

Se preocupan de ellos mismos queriendo ser dejados solos para encarar sentimientos incluyendo aquellos generados por su imaginación antes de intentar expresarse otra vez.Se vuelven callados, tímidos y extremadamente reservados; melancólicos y dolorosamente cohibidos

 

La vida social los agobia y el tratar con la gente amenaza su equilibrio emocional. Toman todo de forma personal volviéndose hipersensibles.

 

Cada experiencia nueva los afecta juntando significados asociados y pueden llegar a perder contacto con sus verdaderas y reales emociones. El retraimiento hace que se sientan inadecuados y sienten que no calzan en el ambiente con facilidad

 

Se sientes solos, sus relaciones resultan un fracaso, y no se dan oportunidades para descubrir sus situaciones sociales. Se vuelven temperamentales y malhumorados; examinan constantemente con introspección sus sentimientos para ver cómo se sienten, antes de hacer cualquier cosa.

 

Giran en círculos interminables percatándose más de quienes no son, en lugar de hacerse conscientes de quienes sí son. Se sienten personas diferentes y sus necesidades deben ser satisfechas de modos inusuales, deseando ser compensados por lo que les falta, pudiéndose tornar indisciplinados y auto-complacientes, queriendo deleitarse con cualquier placer emocional y material que puedan brindarse.

 

No tienen responsabilidad social, no se puede contar con ellos para nada y se resisten a todas las obligaciones; se enorgullecen de conservar su libertad para hacer las cosas a su manera, en su momento, o no hacerlas en absoluto.

 

Sienten que todo es permisible debido a sus necesidades emocionales; se vuelven así demasiado autoindulgentes. Se tornan cada vez más exquisitos y poco prácticos, manifestando un deseo afectado por la realidad; se vuelven melindrosos y con muchas poses... Hasta con cierto afeminamiento dramático.

 

Se tienen lástima y casi se convierten en hipocondríacos; la autocompasión está entre sus rasgos más distintivos de personalidad, siendo los maestros del drama de control pobre de mí.

 

Para compensar la falta de logros, es frecuente que se entreguen a la sensualidad, como un modo de mitigar la creciente infelicidad de su sí mismo demasiado sensible. Así, pueden tornarse sexualmente licenciosos, o pueden perderse en fantasías sexuales sumiéndose en ensoñaciones eróticas, antes que hacer esfuerzos reales por algo.

 

La masturbación resulta ser un símbolo de su autoaferrante estilo de vida interior. Se obsesionan con sus enamorados imaginados, o pueden dedicarse a dormir, o a abusar de los alimentos, las drogas o el alcohol.

LOS CUATRO MALSANOS

Están enojados consigo mismos y se dan cuenta que han malgastado su tiempo quedándose atrás de los demás, en todos los aspectos (personal, social y emocionalmente). Se sienten agudamente avergonzados.

 

Envidian a los demás. Todos los demás parecen ser felices, realizados y exitosos en los numerosos aspectos que ellos no lo son. Se impiden tener deseos significativos porque no desean ser heridos, y bloquean sus sentimientos, perdiéndose así, paradójicamente, de su gran fortaleza.

 

Se convierten en personas fatigadas, apáticas, alienadas de sí mismas y de los demás, sumidos en parálisis emocional, incapaces de funcionar en absoluto. Temen expresar su ira por temor a que las cosas empeoren y se reprimen en mostrar reacciones de cualquier tipo hasta donde les es posible. Todo les parece fútil y mortecino...

 

Su desilusión consigo mismos se intensifica en un corrosivo odio a sí mismos, sólo ven lo peor de ellos y se castigan por todo, llevándolos a la enfermedad auto-destructiva. Las fantasías mórbidas se transforman en obsesiones y se sienten rechazados por todo el mundo, culpables de existir. Se creen defectuosos y que los demás los desprecian por ello.

 

Pueden estar sentados solos durante horas, apenas respirando, y sin embargo violentamente atormentados. Pueden estallar en llanto e incontrolables sollozos y luego volver a retraerse en silencio e intenso sufrimiento interior. Como creen ser casos perdidos, los intentos de suicidio están destinados a ser exitosos y no como show para lograr atención, simplemente.

 

El suicidio no sólo es una manera de escapar al sufrimiento mental, sino también un reproche a los demás por no ayudarlos lo suficiente, por no entender sus necesidades, por no ocuparse de ellos. Se recrean imaginando su sepelio. El suicidio es el último acto agresivo mediante el cual causan sufrimiento a los demás, sin tener que ser culpables o tener que enfrentar las consecuencias.

 

El haber ensayado el suicidio muchas veces en su imaginación, puede hacer que actúen sin ninguna consideración o aviso a los demás, olvidándose estúpidamente que esa salida siempre estará disponible, por lo cual no hay afán de tomarla nunca, como lo descubrió el inspirado escritor Herman Hesse, distinguido representante del tipo.

 

Si en vez de lo anterior, el destino final es el hospital mental, el diagnóstico de ingreso si no es esquizofrenia (excesiva y malsana ala Cinco), es personalidad maniaco-depresiva.

 

APUNTES FINALES Y UN POCO DE LUZ.

La ecuanimidad: Un estado parejo de animo, equilibrio emocional y una respuesta sin afectación ante las circunstancias del entorno. La perfección en la medida. Ni sobra, ni falta nada y se valora todo lo hay en el momento presente.

ECUANIMIDAD, viene de equa= igual, anima=alma, igualdad y constancia de ánimo, tono emocional parejo que se ve como la persona que se mantiene en el punto ideal de ánimo, es decir a quien nada o nadie lo deprime o saca del presente, y tampoco nada ni nadie lo pone eufórico en exceso. El DRA también la describe muy bella y exactamente como Imparcialidad serena del juicio.

 

Nadie puede mostrar la virtud de la ecuanimidad como un Cuatro que la alcanza derrotando a brazo partido la pegajosa y sempiterna melancolía.

El sentir es algo natural en los seres humanos, algo muy natural y bello. Si no tienes sensibilidad no tienes nada. Pero el asunto es manejar esta sensibilidad y el sentir para encontrar en cada momento y en cada situación una lección y un aprendizaje y ver que todos los momentos –aun lo más dolorosos- conllevan siempre una enseñanza implícita y que van limpiando y puliendo el corazón de cada uno de nosotros. De esta forma las situaciones dolorosas se vuelven compañeras nuestras y dejan de servirnos para autolamentarnos y seguir recreándolas morbosamente en la imaginación y quedándose atrapados en un circulo vicioso. El recrear constantemente en la imaginación situaciones dolorosas imaginarias o reales impide a los tipos cuatro el estar “vivos” en el momento presente y disfrutar de cada instante como algo único e irrepetible. Es importante tener mucho cuidado con lo que se mantiene constantemente en la imaginación y caer en la cuenta de cómo se fugan muy fácilmente ya sea hacia el pasado, en recuerdos bellos o dolorosos, o hacia al futuro para crear ideales.

CUATRO: ECUANIMIDAD. ARMONIA.

La introversión de este tipo lo lleva a desarrollar un elevado grado de autoconocimiento, y la reflexión los induce a vivir la vida como un misterio y a cultivar la dimensión espiritual. Cuando aprenden a vivir el presente, pueden ser la compañía ideal que nos haga apreciar la vida en toda su dimensión. Es un regalo maravilloso si logramos entrar a la catedral interior de un tipo cuatro y apreciar la belleza de sus vidrieras, pues desde fuera es imposible percibir los tesoros que esconde... No todo cuatro es artista, pero invariablemente sabe apreciar la belleza y tiene una manera especial y creativa de ver la vida. Valoran como nadie la belleza de la creación, incluyendo una fina capacidad de captarla en las personas. Tienen una sensibilidad especial para captar los sentimientos y pensamientos de los demás, y llegar así a la empatía que es el entendimiento comprensivo.

Integrados tienen la fortaleza de la conformidad, pasan del sentir a la acción, y se vuelven objetivos y disciplinados.

La característica honestidad de los tipos cuatro para consigo mismos puede ser una buena fuente para darse cuenta de sí se está actuando desde el corazón, motivados por verdaderos sentimientos, o si los actos sólo están buscando refrendar su “imagen” de especial y diferente.

En determinado momento en edad temprana cada uno de nosotros se fue formado unas gafas con las cuales intenta buscar eso que siente se le ha perdido y que en realidad nunca se le perdió sino simplemente dejó de verlo o de sentirlo, perdió su contacto con ello. De esta forma los tipos cuatro intentan “copiar” o " imitar" una parte de lo que intuyen es su esencia: “El ser originales” y no se dan cuenta que cada uno de los seres humanos es una creación divina, única e irrepetible, que cada uno de nosotros somos en algún sentido divinos, y en esencia perfectos.

 

Cada Ser Humano es por ende único y original y cada uno es amado así, tal cual es, porque así fue creado, y así como es en esencia, es puro, perfecto y digno de amor. No hace falta pues buscar diferenciarse, nadie es igual a nadie, a la vez que todos somos en esencia lo iguales ante los ojos del Uno; pues venimos de la misma fuente creadora y sustentadora.

Cada Ser Humano es Original. Cada uno es único. Solo baste recordar que nadie se baña en un mismo río dos veces de manera igual y empezamos a vislumbrar que los procesos que emanan del Todo –de la fuente de creación- son Originales, es decir no existe duplicidad, copia o emulación sino un perpetuo acto de creación constante.

Una persona del eneatipo Cuatro, conectada a su Fuente de Amor en su Esencia Divina, da a cada acto de su vida, vivida en el poderoso presente del Aquí y del Ahora, la Originalidad propia que hay en los actos de la Divinidad. Ni más ni menos es la magnitud de este Don, es decir el don de la co-creación.

Y ¿qué es entonces lo que sucede? Pues que en la infancia inicial el niño o niña bendecido con este Don lo ejerce de manera natural hasta el día en que despierta el ego y se comienza a construir el modelo mental de este eneatipo. Convencido de un "abandono", real o imaginario, y exacerbada la imaginación ante la negación de figura de afecto y de autoridad, ante lo cual el niño o niña interviene "coloreando" su "triste existencia", la creatividad natural da paso a una emulación del Don, basto y torpe, descrito como el "ser especial", "ser diferente". Es curioso como esta copia burda comienza a llevar al individuo identificado en este eneatipo a buscar la conexión con la Originalidad creyendo que la ha perdido, percepción amplificada por la percepción del no-merecimiento de ser amado, asunto también real o imaginario, pero en todo caso mental. Y buscando ser diferente y especial cae pronto en el montón de los que no quieren estar en el montón, básicamente porque sus respuestas en actos a los sucesos de la vida ya no son Originales sino copias de experiencias anteriores, el pasado emocional inflitrado y coloreando nuestros actos, debido a la fuerte obsesión por el pasado añorado, ese mismo pasado que era regido por frescura, creatividad, flexibilidad, dinamisco, vehemencia y espontaneidad, y esperando anhelante un mejor futuro creyendo que la repetición de actitudes y pensamientos van a mejorar milagrosamente la vida.

Pero claro, la Santa Originalidad no se ha perdido, no se ha extraviado, no se han esfumado las musas, ahí han estado permanentemente y es el deseo egótico de ser reconocido per se el que obnubila la mente que se retro-alimenta con ese espejismo del "soy imperfecto", "soy inacabado", "soy mal creado" que le proyecta el infantil decreto mental.

El esfuerzo egótico de "no repetirse" a través de repeticiones, crean una inmensa tensión psicológica, emocional y afectiva en el eneatipo Cuatro y no le permite ser espontaneo.. De no comenzar a buscar en su Interior las respuestas, la sensación permanente de estar desperdiciando la existencia no hace más que amplificar los temores, miedos, dudas y culpas.

El trabajo por hacer es poco corto, mas hay inmensas posibilidades de re-encontrase con su naturaleza Divina, al fin y al cabo cualquier respuesta recibida llamando previamente al Corazón, es Original y tiene el respaldo del Universo entero.

La confusión que genera el ego a partir de su búsqueda vana y simulación de la Santa Originalidad y la virtud de la Ecuanimidad, ocasiona uno de los más graves pecados, entendiéndolos como actitudes que nos alejan de Él, de la fuente primordial de donde venimos.

El denso cristal que emplea el ego al "percibir" lo que él considera ser Original lleva a múltiples consideraciones mentales que en el corto, mediano y largo plazo, cierran cada vez mas el re-encuentro del "especial" cuatro con su Santidad.

Veamos. EL TODO aún en sus múltiples e infinitos rostros, están abarcados entre sí, por ser reales, con el concepto de UNICIDAD, pues son manifestaciones de la Voluntad de Dios, Únicas y Originales.

Todos los seres humanos, creados por su Voluntad compartimos esa misma naturaleza y por ende estamos comprendidos en la Unicidad de la Creación.

¿Y qué sucede con el ego de los "cuatro?" Pues que empiezan a gestar una "creencia": ¡Creerse Especiales! Casi nada pues.

Creerse "especial" implica varias consideraciones previas a cuál más peligrosa que la anterior. De entrada si yo me creo "especial" dejo entrever que el TÚ es "diferente" a mí, y si el TÚ es diferente a mí, he debido hacer una "comparación" que me haya permitido determinar cuál es la "diferencia" y establecer un juzgamiento que sin lugar a dudas refuerza esa creencia, pues lo formal, lo aparente, es motivo de cualquier especulación posible.

Una vez he "comparado", "juzgado" y establecido que evidentemente me creo "especial", rompo de manera radical con todo lo que me une al TÚ pues al abstraer lo esencial de la Unicidad, lo que es común a todos los Hijos de Dios, me otorga licencia de permisividad para cada instante ejercitar ese juego mental lo que me lleva a consumir grandes cantidades de energía vital a tratar de ser aún más "especial" y "diferente" y ahondar la separación con tantos "iguales" que hay a mi alrededor.

La errónea valoración de tal supuesta creencia lleva a los tipos cuatro incluso a "agradecer" a Dios haberlos hecho tan "especiales" y "diferentes" con lo cual aumento mi separación, defragmento más la desintegración con el TODO, con la Unicidad. El ego, que no sabe nada, que no agradece nada, dirigiéndose al Creador por permitirle existir. ¿Habrase visto?

Esos símbolos representan el abismo que abro con el TÚ. ¿Y porqué es tan complicado que exista esa distancia? Porque me impide reconocer que Dios nos ha hecho a todos IGUALES y que en esa igualdad están comprendidos sus dones y regalos más preciados, los cuales yo, manteniendo la "especialidad", no reconozco en mí, no reconozco en el TÚ. Estoy en el infierno.

Esa misma creencia lleva de la mano la falsa percepción que si yo soy "especial", algo que el TÚ posee yo no lo poseo. Recordemos que la "comparación" se efectúa en diversos "’ángulos", es decir yo puedo decir: Hago una comparación para establecer mi "especialidad" y me digo ¿Por qué yo no tengo la nariz que tiene Tom Cruise? (Yo creo que estoy en desventaja con el TÚ) O hago la comparación con el TÚ y digo: ¿Por qué Kike tiene el don de la palabra como yo? ( Yo creo que un TÚ está en el mismo nivel mío, de algo que yo creo es una cualidad mía, lo cual me hace sentir terrible... entonces ¿no soy tan "especial?" ¿Hay otro como yo? ¡Imposible!) O finalmente en otro ángulo: ¡Ah! Aquel no ha viajado como yo. (Creo que estoy en ventaja con respecto de un TÚ

En todos y cada uno de esos juegos mentales se parte de una comparación, el juego permanente de la mente cuatresca, labor agotadora y generadora de sabotajes continuos contra pensamientos positivos o creadores en verdad. Estas comparaciones generan una falsa percepción de "ser incompleto", de no estar debidamente dotado, de una ausencia de algo, que no sé que es, que de lograrlo, de obtenerlo, por fin estaré pleno y podré ser feliz. Qué ingenuidad.

Esta "carencia" insatisfecha es hija natural de esa creencia de "especialidad" y puede nacer de la pregunta no respondida... ¿Si seré especial? Responder desde el ego es terrorífico: Pues si no soy tan especial, soy entonces merecedor del Amor de Dios? ¿No será que esta imperfección me hacer desmerecedor de ello y por ello el "abandono" de la infancia y el "abandono" (Actuante, "yo abandono" o pasivo "me abandonan") en las experiencias de vida?

Aquietar y callar esta mente es una labor poco fácil, pero necesaria para el subsiguiente proceso: sembrar un nuevo modelo liberador que se basa ni más ni menos en la Aceptación y tomar el camino de regreso, iluminado por el uso de herramientas como el Eneagrama, para comenzar, como pelando una cebolla cabezona, a quitar primero unas finas, delgadas y tostadas capas, para remover y adentrarnos para que desde dentro la Luz que nos habita haga el resto.

Solo hay dos clases de respuesta. La primera, obvio, la hace el ego y mi cuerpo y mi mente, identificadas con el "mí", intentan hacer, diferenciar, inventar cosas, palabras, actitudes, experiencias que "llenen" esa sensación de carencia de Amor.

La segunda, la Verdadera, es desde el corazón, que en un instante de descuido de la loca de la mente, susurra que no es afuera donde está la respuesta, es desde dentro. Dios me Ama porque soy como todos, porque comparto su Esencia Divina, la que es común a todos; porque me habita su Espíritu, que es Uno con Él; porque soy creado por Él y no hay nada creado por fuera de Su Voluntad y Su Voluntad, como sus creaciones, son Perfectas, Únicas y Originales, como es cada TÚ, como soy yo, Perfecto, Único y Original, siendo como todos. Y Dios habita en mi corazón y su Voluntad es mi Voluntad porque soy uno con Él, uno con el TÚ y el conmigo somos Él.

La revelación de esto derrumba el muro, cierra el abismo y fascinado miro los ojos del TÚ y por primera vez me veo a mí mismo

La comprensión de esto puede ayudar a desatar mucho nudos

 

¡¡¡ ALTO ¡¡¡

El texto abajo reproducido no es cualquier tipo de lectura, está diseñado especialmente para los tipos cuatro y necesita ser leído bajo ciertas condiciones de modo, forma y lugar, así pues te pido que antes de leer lo que a continuación sigue, me permitas hacerte algunas recomendaciones:

No comiences a leerlo si no tienes tiempo o existe algo pendiente por hacer que te perturbe... Por favor si no tienes tiempo, no lo leas ahora. Espera, no dañes esta experiencia... No hay ningún afán, ninguna prisa... Léelo muy despacio y si sientes el deseo de parar y seguir por tu cuenta, ¡hazlo!, detente, sal a caminar un poco si gustas, aquí sigue el escrito, esperando que regreses cuando tú quieras...

Los colores del texto llevan un significado y una intención, no son arbitrarios.

La inspiración es absolutamente necesaria para que la buena información tenga un efecto real en uno. Para que se produzca un cambio interno es necesario un clic.

 

Comencemos...


 

Una llama no deja de meterse en mi corazón
 
No sólo te he perdido; ya no me conozco ni a mí mismo. ¿Quién soy?
Me paso el tiempo dando vueltas preguntando:
 
"¿Cómo te llamas? ¿Estás enamorado? ¿De quién? ¿Eres amado? ¿Por quién?"
 
Una llama no deja de meterse en mi corazón, una llama enorme e inconmensurable
que ha carbonizado y convertido todo mi ser en cenizas.
 
¿Aún sé dónde vivo? ¿Aún puedo saborear lo que como?
Estoy perdido en mi propio desierto...
 
Soy arrastrado hacía la muerte; la muerte vive dentro de mí.
 
Majnun en Layla y Majnun de Nizami

El corazón es muy bello, a él no se le ocurre enojarse ni necesita discutir con nadie... Le basta con sentir la paz de su razón... El corazón no se empantana en las definiciones... en las palabras... porque él no piensa, él siente... La compasión del corazón, al igual que todos sus atributos, es para los demás y para mí mismo en un perfecto equilibrio... Allá nada es desequilibrado... La compasión tampoco tiene un pelo de tonta... ¡porque no es sentimental! Es la compasión que una vez definió el maestro sufi Nawab, matemáticamente: Compasión = Comprensión + Ternura...

Con el intelecto, más por diplomacia y buenas maneras que por Amor se hacen sucedáneos de la compasión: condescendencia, prudencia, lástima de los demás - tan brutos ellos... No estoy hablando de esas cosas...

¿Ya te diste cuenta de que estoy hablando? Estoy hablando desde hace rato de SENTIR. Si primero siento y luego pienso... ¡Cómo es de diferente todo!!   

Debes estar pensando: "A este güevón se le olvidó que estaba hablando con el rey de los sentimentales..." Pues te tengo noticias. Hay otra cosa que nada tiene que ver con el sentimentalismo sentimentaloide, valga la redundancia en pro del impacto...

Existe un campo en todos nosotros conocido desde Gurdjeff, como el centro emocional superior. Es el mismo corazón de los sufis, que se ubica en el pecho entre el centro del esternón (donde está el chakra del timo y, abarca hacia la izquierda toda una zona más grande que el corazón físico... Se ubica pues, lógico, completamente en el lado femenino... se abre y se descubre en el momento de la reflexión... que no es razonamiento sino inspiración. Allí está la famosa inteligencia emocional y la fuente inagotable de la energía para el hacer: o sea, la esquiva fuerza de voluntad...

Mientras no te sientas  primero, y así, luego, te sepas, profundamente un Ser maravillosamente Original, ÚNICO, seguirás pidiéndole al mundo, rastrero y suplicante, que te lo reconozca!! Tu personalidad cuatro son las gafas que te pusiste para buscar la originalidad que no se te ha perdido... La Originalidad Divina que es tu gran valor y la LUZ que trajiste al mundo para iluminar a los demás.

Este escrito puede –y debería- leerse varias veces con ciertos intervalos de tiempo. En cada lectura nueva puede aportarnos algo.

Todo lo que se entrena se fortalece... sean talentos o sean limitaciones... busca entonces entrenar tu autoobservación, pero hay que aclarar que en la autoobservación hay que buscar excluir tanto la autocondenación (latigarnos no sirve para nada) como la autojustificación (echarle la culpa a algo o a alguien) Sólo así empieza a ser objetiva. La autoobservación debe ser también inintencionada. La autoobservación objetiva no tiene pretensión distinta a ser una luz que brilla en un cuarto oscurecido para revelar nuestra presencia.

SUBTIPOS

CUATRO: Competitividad. (Odio) El CUATRO sexual obtiene confianza en su propia valía a partir de la comparación con los demás. Por ello, sien­te la tentación de vencer en su propio campo a aquellas personas cuyo favor pretenden, con la intención de impresionarlas. La otra cara de su identidad siente esta actitud frecuentemente como competitividad orientada contra sí mismo. La cara destructiva de un CUATRO sexual no redimido sale a la luz cuando seducen a otros para dejarlos cuando los han conseguido. El éxito de la seducción les basta como prueba de que son «tan valiosos» o superiores a la persona deseada

CUATRO: Vergüenza. Los CUATROS sociales sienten vergüenza sin que conozcan el motivo exacto. Los CUATROS sociales no redimidos se sienten incomprendidos; creen que los demás les desprecian y tie­nen miedo de que sus semejantes pudieran leer y desaprobar sus pen­samientos y sentimientos. Temen también que su apariencia externa pueda ser rechazada. El hecho de que no estén a la altura de su elitista escala de valores, les avergüenza igualmente. Los CUATROS sociales utilizan su -frecuentemente irresistible- encanto para atenuar la pre­sión social que pesa sobre ellos.

CUATRO: Contraataque. (Cueste lo que cueste, tenacidad). Los CUATROS que pertenecen a esta subti­pología se niegan obstinadamente a renunciar a la imagen que han construido de sí mismos, esto es: que son algo especial. Cuantas per­sonas o cosas les salgan al encuentro con la intención de cambiarles, habrán de contar con su resistencia. Los CUATROS con esta caracteri­zación subtipológica sienten la incomprensión, se retiran en soledad y sufren en silencio. El lamento por la tragedia de su existencia domina su fantasía